Elegir qué construir y qué conservar

Un ERP es un sistema que integra la gestión de distintas áreas del negocio. No todos los proyectos necesitan uno completo: a veces basta con conectar los programas que ya tienes o con crear un módulo para el trabajo que hoy no cubre ningún programa.

Primero miramos juntos cómo trabajas, quién va a usar la herramienta y qué programas tienes. Después comparo tres caminos (adaptar lo que ya tienes, conectar entre sí tus programas o desarrollar algo a medida) teniendo en cuenta licencias, traspaso de datos, mantenimiento y hasta qué punto dependerías de un proveedor.

Piezas que pueden formar tu sistema

El sistema se construye por partes (módulos) y por fases, según el trabajo que cubre cada una y los datos que necesitan compartir. La propuesta especifica qué partes entran y cuáles quedan fuera.

  • Clientes y presupuestosUna ficha única por cliente, con su historial de consultas y el seguimiento de presupuestos y encargos.
  • Trabajo y documentosTareas, responsables, estados y documentación asociada a cada encargo, con los accesos que correspondan.
  • Operaciones y recursosPlanificación, inventario, partes de trabajo o coordinación de equipos cuando el proceso lo requiera.
  • Cifras clave y conexionesLas cifras clave de tu negocio a la vista, sabiendo de dónde sale cada dato, y conexiones con otros programas cuando estos lo permitan.

Primero los datos, después las pantallas

Antes de diseñar pantallas decidimos juntos qué información recoge el sistema, dónde se guarda cada dato y quién puede verlo o modificarlo. Si dos personas editan la misma ficha a la vez, el sistema tiene que saber qué hacer para que ningún cambio se pierda sin avisar.

Si vienes de hojas de cálculo u otro programa, primero paso una muestra para detectar duplicados, información que falta y columnas que no encajan. Importar todos los datos sin revisarlos solo traslada los problemas al sistema nuevo.

  • Cada persona, lo suyoPermisos según el trabajo de cada uno y, si hay un área para clientes, cada cliente ve solo lo suyo. Ese control lo hace el propio sistema; no basta con esconder botones.
  • Historial de cambiosDecidimos qué cambios quedan registrados, quién puede consultarlos y cuánto tiempo se conservan.
  • Conexiones con otros programasCada conexión accede solo a los datos que necesita y se diseña pensando en los fallos: si una operación se corta y se repite, se evita duplicar pedidos o facturas. Qué se puede conectar depende de cada programa y de su proveedor.

Una demo para hablar de tu trabajo real

Ejemplo ficticio: una empresa recibe un encargo, asigna una visita y reúne documentos para completarlo. Una demo pensada para ese caso permitiría ver la ficha del encargo, sus estados y la información que necesita cada persona.

También revisamos lo que se sale del recorrido habitual: falta un dato, cambia el responsable, hay un documento erróneo o se cancela el encargo. La demo sirve para validar la idea; antes de usar el sistema en el día a día se hacen las pruebas acordadas.

Si tiene sentido usar IA, por ejemplo para leer documentos o sugerir datos, decidimos qué puede consultar, qué revisa una persona y qué pasa si la IA se equivoca. No hace falta IA en todos los módulos.

Qué compruebo antes de poner el sistema en marcha

Antes de empezar a programar acordamos qué tiene que cumplir el sistema. Después lo pruebo con casos parecidos a los de tu día a día y anoto lo que funciona y lo que queda por resolver.

  • Recorridos completosCrear, modificar y cerrar un encargo de principio a fin, también cuando hay datos mal introducidos, duplicados, cancelaciones o usuarios con permisos distintos.
  • Datos e integracionesQue los datos traspasados cuadren, que cada persona vea lo que le corresponde y que el sistema responda bien si dos personas editan a la vez, si otro programa tarda en contestar o si se corta la conexión.
  • RecuperaciónCopias de seguridad y, si entra en lo acordado, una prueba real de que los datos se pueden recuperar. Acordamos cuánto trabajo, como máximo, podría perderse y en cuánto tiempo necesitas que todo vuelva a funcionar.
  • Puesta en marcha gradualPrimero, una prueba piloto con pocas personas, formación y alguien de referencia para las incidencias. Además, un plan acordado para volver a la forma de trabajar anterior si el arranque falla.

Un sistema que puedas mantener y hacer evolucionar

La propuesta detalla qué se hace, en qué fases y condiciones, y qué costes externos hay, como licencias o alojamiento. También aclara de quién es el código o con qué licencia lo usas, quién tiene acceso como administrador, qué documentación recibes y cómo sacar tus datos.

El mantenimiento también se acuerda: actualizaciones, corrección de errores, copias de seguridad, soporte y cambios, con su frecuencia, sus horarios y sus tiempos de respuesta. El soporte permanente no se da por incluido.

Si el sistema debe emitir facturas, llevar la contabilidad o cumplir requisitos de tu sector, la normativa aplicable se revisa expresamente antes de incorporar esa función. Una pantalla de facturación, por sí sola, no garantiza que se cumpla.

Preguntas frecuentes

¿Sirve para un autónomo o solo para empresas grandes?

No es solo para empresas grandes. Se puede empezar por una herramienta pequeña para una tarea concreta. Si la van a usar varias personas, además hay que definir qué puede hacer cada una, cuánto trabajo va a mover, con qué programas se conecta y qué pasa si el sistema se para.

¿Tendré que abandonar mis programas actuales?

No necesariamente. Primero reviso si se pueden adaptar o conectar. Un desarrollo a medida tiene sentido cuando resuelve algo que las opciones existentes no cubren razonablemente.

¿Podré sacar mis datos si cambio de sistema?

La propuesta debe concretar qué datos podrás exportar, en qué formato y con qué documentación. Esa exportación se prueba y, antes de contratar, se identifican los límites de las herramientas externas.

¿Puedes decirme ya cuánto costará y cuánto ahorraré?

Todavía no. Primero necesito saber quién va a usar el sistema, qué datos va a manejar, qué normas sigue tu trabajo, qué casos especiales hay y con qué programas tiene que conectarse. Con eso preparo una propuesta por fases, cada una con su alcance y sus condiciones. Si estimo alguna mejora, parto de cómo trabajas hoy y la comprobamos después; no puedo garantizar un ahorro.

Automatiza Vallès

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Una situación concreta de tu negocio ya es un buen comienzo. En la primera reunión sin compromiso me cuentas cómo trabajas; en la siguiente, te presento una demo. Después, afinamos juntos los detalles y acordamos cómo llevar la solución a la práctica.

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